


Brinzal es otro de los centros de recuperación que ha colaborado y de los que hablamos en la exposición.
También hemos apadrinado alguna rapaz, tanto irrecuperable, como recuperable, algo que recomendamos mucho, por el apoyo que supone para el centro y por la experiencia que es.
BRINZAL: Nacida en 1986, esta organización sin ánimo de lucro, se dedica a la rehabilitación y conservación de aves rapaces nocturnas, siendo la única de este tipo que hay en España. Para su mantenimiento cuenta con la colaboración de socios, padrinos y voluntarios, aparte del apoyo de distintos organismos y empresas.
BRINZAL dispone de un hospital en donde son tratadas las aves que ingresan. Tras su recuperación, son sometidas a fisioterapia y rehabilitación, a fin de que estén en condiciones óptimas para su liberación. Aquellas que son irrecuperables, son destinadas a reproducción y a labores de nodriza.
Esta última labor es muy importante, ya que en las épocas de cría, son muchos los pollos ingresados, parte de los cuales son “rescatados” sin motivo por excursionistas, ya que son aves que abandonan el nido antes incluso de poder volar, y, aunque no veamos a sus padres, siguen bajo su vigilancia.
BRINZAL, además tiene numerosos proyectos de reintroducción de especies, de seguimiento de aves liberadas, de colaboración con otros centros y de formación educativa para la protección de la fauna.
GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona):
Es una asociación nacida en 1981 para el estudio y conservación de la naturaleza. Sin ánimo de lucro, cuenta para su mantenimiento de las aportaciones de los socios y padrinos, y con el apoyo en determinados proyectos de distintos organismos.
GREFA realiza tres líneas principales de actuación, que son la recuperación de fauna e investigación, con un Hospital donde se atiende a los animales heridos, complementado con un equipo de rescate y recogida de fauna; además, se les presta un tratamiento de rehabilitación y fisioterapia para poder liberarles en las mejores condiciones.
En segundo lugar, realiza una serie de programas de cría en cautividad, con animales irrecuperables, para reintroducir o reforzar determinadas especies en peligro. Destacan el cernícalo primilla, el águila real y el águila perdicera.
Por último, la función educativa e informativa, en la que a través de distintas campañas, con el apadrinamiento y el voluntariado se trata de llegar a todos para aumentar la conciencia ecológica.